Diputación aprueba 125.000 € para los mayores en actividades de bienestar.

Este importes se repartirá a través de Asociaciones de Jubilados y Pensionistas de la provincia una vez aprobada la convocatoria de subvenciones de actividades de bienestar social para nuestros mayores.

Ya se han registrado 125 solicitudes para beneficiarse de este programa. Cada una de las solicitudes ha expuesto su proyecto concreto, exponiendo los objetivos deseados, el grueso de las actividades previstas, a quienes se dirigen y el ámbito de actuación de las mismas.

El Ejecutivo provincial mantiene los programas de ayudas a las asociaciones de mayores con el propósito de que se mantengan activos e integrados en sus respectivas comunidades y colaborar con los grupos de jubilados y pensionistas que tengan su sede en algunos de los municipios de la provincia de Toledo en las distintas actividades que suelen desarrollar y que este año deberán llevarse a cabo con las medidas de seguridad e higiene que las autoridades sanitarias recomiendan como consecuencia de la COVID-19.

Las bases de la convocatoria establecen que la subvención máxima e individualizada por asociación de jubilados o pensionistas será de 3.000 euros, promoviendo la participación de estos colectivos sociales en la vida de sus localidades, fomentando la integración y la convivencia entre diferentes generaciones.

Con la aprobación de esta medida de carácter económico y social se incentiva la mejora de la calidad de vida de nuestros mayores a través de la ejecución de los proyectos presentados.

Se han valorado las propuestas que promueven el asociacionismo y la participación.

Las solicitudes presentadas abarcan un amplio abanico de propuestas relacionadas con actividades formativas y de aprendizaje, deportivas, de contacto con la naturaleza y el medio ambiente, de convivencia, y un largo etcétera de posibilidades para los mayores de 65 años.

Para la concesión de las ayudas se han tenido en cuenta especialmente aquellas actividades encaminadas a promover, coordinar y mantener el asociacionismo y la participación de personas en la vida social de nuestros pueblos, en una apuesta controlada hacia la nueva normalidad, adaptando cada una de las actividades a los protocolos establecidos por la COVID-19.