Una de las palomas mensajeras de Portugal aterriza en Añover de Tajo

A mediados de junio se celebraba en  Portugal una carrera de Palomas Mensajeras, una competición en la que participaban 10.000 palomas.

Participaban en una competición de velocidad organizada por la Federación Portuguesa de Columbofilia. Debían recorrer unos 300 kilómetros hasta llegar, cada una, a su palomar, en los alrededores de Oporto.

Debido a las fuertes tormentas de esos días, miles de palomas mensajeras se desorientaron y perdieron el rumbo, desviandose de su ruta entre el Algarve y Oporto. Muchas de ellas han ido apareciendo a lo largo de estos días en Galicia y Asturias, pero una de ellas ha llegado más lejos, y ayer aterrizaba en Añover de Tajo.

Engar, una empresa de cerrajería del municipio, recibia ayer la visita de esta paloma, con sus anillas en una pata, chip en la otra y su sello correspondiente. Llegaba visiblemente cansada, con síntomas de hambre y cansancio, y sin apenas volar, haciendo muchos más de los 300kms previstos en la ruta de la carrera.

Ya han consegido rescatarla de la azotea de la nave para proporcionarle alimento y desde policía local  se ha contactado con la Real Federación de Colombofilia de Castilla La Mancha, que tiene un asociado en el municipio de Añover de Tajo, para proceder a hacer las gestiones pertinentes para que el animal vuelva a su hogar, en tierras portuguesas.

En Portugal, la columbofilia es considerado el segundo deporte nacional y es el que más crece en seguidores. Por ello, las competiciones en ese país adquieren una gran trascendencia y se celebran subastas de palomas y pichones ‘de élite’ que pueden llegar a alcanzar precios de hasta 4.000 euros.